Naturaleza y cultura. El árbol como símbolo.

El árbol es el símbolo de la vida en perpetua evolución, en ascensión hacia el cielo, evoca todo el simbolismo de la verticalidad: así el árbol de Leonardo da Vinci. Por otra parte, sirve también para simbolizar el carácter cíclico de la evolución cósmica: muerte y regeneración; los árboles de hoja caduca sobre todo evocan un ciclo, ya que cada año se despojan y se recubren de hojas (algarrobo de olor , Albizia lebbeck. ). Es también símbolo de vida en tanto que intermediario entre el cielo y la tierra, y es incluso algunas veces portador de frutos que dan o prolongan la vida.

El Árbol del Mundo (arbor mundi) es una imagen característica de la conciencia mitológica que encarna la concepción universal del mundo, del que existen variantes (árbol de la vida, árbol del conocimiento, árbol de la fecundidad, árbol de la ascensión entre las más extendidas.

El árbol vincula los tres niveles del cosmos: el subterráneo, por sus raíces hurgando en las profundidades donde se hunden; la superficie de la tierra, por su tronco y sus primeras ramas; las alturas, por sus ramas superiores y su cima, atraídas por la luz del cielo. Reptiles se arrastran entre sus raíces; aves vuelan por su ramaje: pone en relación el mundo ctónico y el mundo uránico. Reúne todos los elementos: el agua circula con su savia, la tierra se integra a su cuerpo por sus raíces, el aire alimenta sus hojas, el fuego surge de su frotamiento.

El árbol presenta seguridad sobre un plano espiritual, en el sentido de la manifestación. El árbol es además protector en razón de su sombra. el árbol es un símbolo femenino porque surge de la tierra madre, sufre transformaciones y produce frutos.

El árbol es símbolo de ciencia y sobre la madera han sido grabados los textos célticos antiguos. El árbol es también símbolo de fuerza en algunos vocablos o nombres propios (draucus, drutos) que postulan una etimología indoeuropea.

La poda que en algunas de sus modalidades persigue asegurar la floración y la fructificación, es la imagen misma del sacrificio que asegura la prosperidad colectiva, la bendición del Cielo.

En las tradiciones judías y cristianas el árbol simboliza principalmente la vida del espíritu. De donde vienen las menciones bíblicas del Árbol de la Vida, es decir, de la vida eterna, y del Árbol de la Ciencia del bien y del mal. El árbol se compara al pilar que sostiene el templo y la casa, a la columna vertebral del cuerpo; las estrellas son los frutos del árbol cósmico.

En la India dravídica existe la costumbre del matrimonio místico entre árboles y humanos destinado a reforzar la capacidad de procreación de la mujer: “así la novia de un goala hindú se casa obligatoriamente con un mango antes de unirse a su propio marido “

Así Dios se aparece a Abraham entre los robles de Mambré (Gén. 18,1); Abraham planta un árbol en honor a Dios (Gén. 21 ,33). Los justos se comparan a la palmera y al cedro (Sal 92,13 ); al árbol floreciente plantado cerca de las aguas (Jer. 17 ,8).

No solamente el árbol se transforma a sí mismo, sino que tiene un poder transformador. Si se arroja al agua amarga, ésta se vuelve dulce (Éx. 15,24-25). El árbol de la vida está plantado en el medio del Paraíso, el río de cuatro brazos lo rodea (Gén. 2,9.10). Anuncia la salvación mesiánica y la sabiduría de Dios (Ez 4 7,12; Prov. 3,18). El árbol de la vida sólo concierne a aquellos que han lavado sus vestiduras en la sangre del Cordero (Ap. 3,7; 22,2). Así el árbol de la vida de la primera Alianza anuncia la Cruz de la segunda Alianza; el árbol de la vida del Génesis prefigura la cruz y la muerte de Cristo; es ya árbol-cruz. Para Filón el árbol de la vida designa también el corazón del hombre.

Eje del mundo. Como sus raíces se sumergen en el suelo y sus ramas se elevan hacia el cielo, el árbol es universalmente considerado como un símbolo de las relaciones que se establecen entre la tierra y el cielo. Posee en este sentido un carácter central, hasta tal punto que el «árbol del mundo» es un sinónimo del «eje del mundo>. Este árbol se encuentra a menudo particularizado (roble en la Galia, tilo entre los germanos, fresno en Escandinavia, olivo en el islam, baniano en la India, abedul o alerce en Siberia ).

Árbol invertido. Los textos védicos atestiguan la existencia de una tradición del árbol invertido. Ésta parece proceder de una cierta concepción del papel del sol y de la luz en el crecimiento de los seres vivos: de lo alto es de donde toman la vida, abajo es a donde se esfuerzan en hacerla penetrar. De ahí esta inversión de las imágenes: el ramaje desempeña el papel de las raíces, las raíces el de las ramas.

El árbol en los pueblos originarios de México.

El Códice Fejervary-Mayer representa la concepción del mundo de los mixtecas , en la que en forma de cruz aparecen cuatro árboles que indican las direcciones principales y en el centro el dios del fuego,  el centro de la cruz de los puntos cardinales corresponde al quinto sol y en consecuencia al mundo actual. En el Codex Borgia se representa rodeado de los cuatro dioses correspondientes a los cuatro primeros soles, pintados con los cuatro colores fundamentales: rojo, negro, blanco, azul, unidos por trazos de rojo sangre. La figura central es Quetzalcoatl, dios del sol naciente.

Para profundizar sugerimos la lectura de:

Chevalier J. & Gheerbrant, A. (1986).Diccionario de símbolos, Editorial HERDER, Barcelona p. 1107 p.

Toporov, V.N. Ivanov, V.V., Meletinski ,E.M. et al. (2002). Árbol del mundo. Diccionario de imágenes, símbolos y términos mitológicos, Colección Criterios, Casa de Las Américas/UNEAC, 477 p.

 

 

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