Imprescindibles : André Voisin

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

Invitados por Fidel, André y Marthe Voisin  llegaron a La Habana el tres de diciembre de 1964, donde el científico ofreció una serie de conferencias,  un infarto lo llevó a la inmortalidad el 21 de diciembre de 1964 en La Habana, donde desde entonces reposan sus restos. Varias generaciones de profesionales recibieron el influjo de sus ideas científicas , algunas de las cuales esbozaremos en estas páginas con el compromiso explícito de darle continuidad a la divulgación de su obra.

Voisin fue pionero de la Ecología Médica estableciendo sobre bases científicas rigurosas los fundamentos de  las relaciones entre el suelo, la hierba y el cáncer. En una síntesis magistral expresa: “el animal y el hombre son la fotografía bioquímica del suelo”. Escritas en un lenguaje sencillo , pero a la vez profundo y científico, el sabio nos legó sus obras entre las que se encuentran: Productividad de la hierba, Suelo, hierba, cáncer; Tetania de la hierba.

En este espacio incluímos un fragmento de su obra Suelo, hierba, cáncer, muy ilustrativo de su estilo:

Obra de André Voisin

Obra de André Voisin

Nos encontrábamos en el mes de julio, y en un rebaño de 150 cabezas, habían sobrevenido, desde principios de año, 21 casos de tetania, dos de los cuáles fueron mortales.

Durante nuestro almuerzo, un animal fue atacado casualmente de tetania de la hierba. La esposa del agricultor puso ella misma una inyección intravenosa de magnesio; el animal se recuperó poco a poco, pero no del todo, lo que obligó a llamar al veterinario.

Cuando el veterinario terminó su visita, tuvimos la ocasión de charlar con él. Le pregunté cuál era a su juicio la causa de estas múltiples tetanias de la hierba en la finca. Me contestó que lo ignoraba.

─Entonces le hice esta pregunta escueta:

¿Sabe usted cuánta potasa emplea su cliente en sus prados?

La respuesta quedó bien grabada en mi memoria.

─Este problema es cosa del granjero. Mi papel es tratar a los animales enfermos y curarlos.

Creo sinceramente que esta concepción demasiado absoluta no debe imperar en la ciencia médica del porvenir. No se trata solamente de curar al animal (o al hombre) enfermos: es preciso curar al suelo para no verse obligado a curar al  animal (o al hombre).

Concentramos todos nuestros esfuerzos en las consecuencias, y sin embargo, descuidamos las causas. La inyección intravenosa de sales de magnesio es un acierto; pero si la causa de la tetania de la hierba es un exceso de abono potásico (aunque puedan existir otras), es preferible limitarse a reducir o distribuir mejor estos abonos. Es más económico y, sobre todo, más eficaz para la salud de los animales y el hombre .

Quede al lector el placer de leer esta obra y extraer de ella sus propias conclusiones para transformar su forma de pensar y actuar.

Dr. C., Oscar L. Parrado Alvarez, Depto. Educación  Agropecuaria, Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, oscar. parrado@reduc.edu.cu

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