Superación Rural o la aventura de Marcelo García Rodríguez, el eterno soñador. I

En los tiempos que corren la educación y la salud reciben una atención priorizada por el estado como conquistas preciadas de la Revolución. Para  las generaciones más jóvenes, el derecho a la educación gratuita y de calidad lo vivencian como algo normal y que siempre ha existido, no les falta razón, pero para saber aquilatar lo que tenemos es necesario  mirar al pasado, solo así podremos disfrutar de un futuro mejor.

En estas páginas la Cátedra Agroecológica “Julián Acuña Galé”,  pretende rendir un sencillo, modesto pero merecido homenaje a Marcelo H.  García Rodríguez (1917-2002) destacado pedagogo camagüeyano, aunque nacido en Camajuaní, Villa Clara, que en tiempos difíciles para la patria, supo mantener en alto las banderas de la ética y la defensa del derecho a la educación de los niños y niñas del campo, incursionando con valentía y audacia en el periodismo mediante la revista Superación Rural (1946-1959).

Desde el  triunfo de enero de 1959, Marcelo se integró de lleno a la construcción de la nueva sociedad, y  hasta el final de sus días mantuvo su optimismo,  su valentía para luchar contra lo mal hecho y su fe en Fidel.

Tuve el placer de conocerlo personalmente en los avatares de la Campaña de Alfabetización, desandando caminos polvorientos de la provincia, en reuniones, cortes de caña, acompañando a mi madre activa participante en esa obra. En la medida que han pasado los años, la obra de Marcelo se ha ido agigantando ante mis ojos con la obra de la Revolución.

No pretendo en estas líneas hablar por tan insigne personalidad, le doy humildemente la palabra en las páginas de la  revista  que con tanto amor y sacrificio mantuvo en tiempos difíciles para Cuba.

En esta primera entrega Marcelo habla sobre la universidad que se abrió en Camagüey  en 1955 y que sucumbió producto de la corrupción al triunfar la Revolución.

 

 

 

 

 

 

 

 


Superación Rural, No. 1 enero de 1955
Superación Rural,  No. 4 abril de 1955
  Superación Rural, portada, No. 4 abril 1955

ES BIEN POCO PEDIR1

“Pedimos la solución de un gran anhelo camagüeyano: la Universidad cuyo proyecto está en manos del doctor José López Isa, actual Ministro de Educación.

Solicitamos la inscripción en los próximos presupuestos de los créditos necesarios para que  humildes conserjes de escuelas que llevan años  trabajando  sin recibir un centavo puedan cobrar sus pequeños haberes.

Pedimos becas para las juventudes campesinas, (ya que vivir en el campo no debe ser una desgracia, sino honra), ofreciendo oportunidades a jóvenes campesinos que desean estudiar el magisterio.

Pedimos que en el próximo gobierno “LOS MANENGUES”2 sean situados en otras Dependencias y que Educación sea un Ministerio Técnico.

Solicitamos respeto para los Escalafones, producto del trabajo, del esfuerzo y la dedicación.

Pedimos las casas prefabricadas ofrecidas el año pasado a importantes zonas que las necesitan con urgencia.

Solicitamos que los pagos a suministradores de las Escuelas Primarias Superiores  no se demoren tantos meses. Las Superiores Rurales debían comenzar siempre sus clases el mismo día que las Superiores Urbanas. De otra forma los programas no se pueden vencer.

Pedimos lo justo y lo humano.

Pedir lo justo y lo humano es bien poco pedir.”

LA UNIVERSIDAD

“Pueden observar el dibujo de nuestra portada. Antes de la oficialización, pocos profesores de cada Universidad cumplían cabalmente con sus compromisos con los estudiantes (parte superior) (Deben tenerse en cuenta ahora).

Cuando llegó la noticia de una posible oficialización, empezaron a frecuentar las Universidades los catedráticos que se habían arrepentido porque no veían claro. (El cubano sabe mucho o le han enseñado demasiado)…

Al notificarse a la provincia la segura oficialización, comenzó el “palanqueo” y al salir en la Gaceta el Decreto creando la Universidad, se formó el corre- corre (dibujo de la parte inferior). De las reacciones en estos últimos tiempos en relación con la Universidad he sacado mis conclusiones muy particulares (perdónenme la sinceridad y la franqueza)…

PRIMERA: Que la Universidad para Camagüey es una necesidad.

SEGUNDA: Que no es ni puede ser patrimonio de ninguna persona o grupito, sino de la provincia.

TERCERA: Que no deben admitirse recomendaciones políticas de nadie para cubrir las Cátedras aunque el individuo haya conseguido 500 votos… Si esto sucede ¡ pobre Universidad de Camagüey!…

CUARTA: Que todo el que quiera ser Catedrático universitario no puede serlo (Es un traje muy bonito pero que no se puede comprar en la primera tienda que uno encuentre. La  capacidad no se improvisa, ni se compra ni se alquila).

QUINTA: Que los incapacitados debían RENUNCIAR a ser Catedráticos. Se  lo pide Camagüey y los estudiantes universitarios que desean una verdadera universidad.

SEXTO: Que toda la actividad que realice la Universidad desde este momento debe ser  producto de un depurado estudio de las Facultades, ya que de los pasos iniciales de este Centro Superior depende su prestigio futuro o su lamentable descrédito.”

Sirvan estas entregas para que en un proyecto conjunto con la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella y otras instituciones  se digitalice esta revista  y llegue las nuevas generaciones de cubanos que luchan por la construcción de un socialismo, próspero y sostenible sin olvidar la historia.

Invitamos a los lectores a contribuir al conocimiento de la vida y obra  de este destacado educador revolucionario.

1Se respeta la ortografía original.

2 Vividor, corrupto.

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