Martí y la conservación de los suelos. “A los agricultores Rastrillo Pulverizador de “ACMÉ” un rastrillo excelente”

Autoretrato

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, Cátedra Agroecológica “Julián Acuña Galé” ,  Universidad Ignacio Agramonte Loynaz:   oparrado@reduc.edu.cu

 La vigencia del pensamiento martiano en la vida cotidiana siempre nos asombra y estimula, esto se confirma en la medida que profundizamos en el estudio de su vida y obra, particularmente en una actividad tan necesaria para la supervivencia humana como la agricultura en estos tiempos tormentosos marcados por la influencia negativa del hombre sobre la naturaleza, Martí nos ofrece claves para la solución de los problemas que nos aquejan, con sus profundas reflexiones sobre estos temas que constituyen un manantial de flujo permanente.

Acerca de la necesidad de conservar y mejorar los suelos, hoy en día se publica mucha información (Zaccagnini, 2014) (Henao Salazar, Altieri, & Nicholls Estrada, 2016) (Sarandón, 2014), la agricultura de conservación con un enfoque sistémico  se abre paso reduciendo el tiempo de labranza al simultanearse labores que en la labranza convencional se realizan separadas  como una de las vías, en este caso se prescinde de la roturación, los pases de grada entre otros aspectos no menos importantes.

En este texto publicado en la Revista La América de Nueva York,  en enero de 1884, y no compilado en la segunda edición de las  Obras Completas que vieron la luz en 1975 (Martí, 1975) y que se rescata en la Edición Crítica de las Obras Completas (Martí, Obras Completas Edición Crítica , Tomo 19,1882-1884 Estados Unidos (volumen3), 2016, págs. 7-8) , Martí   reitera  el propósito de la revista como divulgadora de los adelantos tecnológicos de la época:

Los países de la América del Sur, que carecen de instrumentos de labor y de métodos productores rápidos, experimentados y científicos, necesitan saber que son, y cuánto cuestan, y cuanto trabajo ahorran, y donde se venden los utensilios que en esta tierra pujante y febril han violentado la fuerza de la tierra, y llevado a unto de perfección el laboreo y transformación de sus productos. (Martí, 2016, pág. 5)

 En  particular de un implemento agrícola de gran valor por sus características y funciones, que le permiten mullir el terreno sin invertir el prisma, evitando las consecuencias negativas que esto tiene para las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.

Martí describe con su estilo caracterizado por la síntesis (580 palabras),  la poesía en la prosa evidenciada por el uso pertinente  de metáforas,  y magistralmente tratada   la integración de la  estructura y función del rastrillo, así como su modo de utilización, subrayando  sus ventajas: simultaneidad de operaciones, calidad de la labor y sencillez de operación.

Este texto conserva plena vigencia, en tanto la degradación de los suelos es uno de los problemas ambientales que nos aqueja y que se relaciona con otros no menos apremiantes en la relación del hombre con la naturaleza (afectación de la superficie boscosa, pérdida de la biodiversidad, cambio climático y carencia de agua) tal y como se expresa en la Estrategia Ambiental Nacional 2016/2020 (Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, 2015) los Lineamientos de la Política Económica y social del Partido y la Revolución para el período 2016/2021 y en la Conceptualización del Modelo de Desarrollo Económico y Social cubano de Desarrollo Socialista:

Priorizar la conservación, protección y mejoramiento de los recursos naturales, entre ellos, el suelo, el agua y los recursos zoo y fitogenéticos. Recuperar la producción de semillas de calidad, la genética animal y vegetal; así como el empleo de productos biológicos nacionales. (Partido Comunista de Cuba, 2017)

[…] Detener la degradación de los suelos con la aplicación de una agricultura sostenible, como vía para contribuir a alcanzar la seguridad alimentaria del país. […] (PCC, 2016a)

Y en Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos:

[…] El Estado continuará impulsando el funcionamiento y fortalecimiento de los programas integrales de protección del medio ambiente, con acciones dirigidas a la gestión de las cuencas hidrográficas, los macizos montañosos, la diversidad biológica; la lucha contra la desertificación y la sequía; la reducción de la contaminación y la educación ambiental, a lo que se deberá sumar la adopción de nuevos incentivos y sanciones económicas y la aplicación de mecanismos eficaces de supervisión y fiscalización ambiental a todas las formas de gestión económica, de manera que se alcance un desarrollo ecológicamente sustentable, socialmente justo, equilibrado y económicamente sostenible. […] (PCC, 2016b)

Se recomienda su empleo en los procesos formativos de los diferentes niveles de enseñanza de acuerdo con las características de los estudiantes, así como en acciones de capacitación y post grado relacionado con el tema.

Por su  actualidad e importancia lo reproducimos a continuación.

A los agricultores Rastrillo Pulverizador de “ACMÉ”  un rastrillo excelente

Es uno de nuestros propósitos ir explicando a nuestros lectores hispanoamericanos los instrumentos agrícolas de que puedan sacar verdadero provecho.

No hay en agricultura acaso cosa más importante que preparar bien la tierra para la siembra. La tierra más fértil necesita preparación. Aún en países exuberantes, se distingue el fruto cosechado en tierra cuidada del fruto sembrado en la tierra dejada a sí propia.

Entre los instrumentos que preparan, el más importante es el rastrillo.—Y de los rastrillos conocidos, en buena fe decimos que no sabemos de ninguno superior al de acero y hierro fundido, y doble hilera de cuchillas revolventes que se conoce con el nombre de “Rastrillo Pulverizador de Acmé”.

Desmenuza la tierra sin desvirtuarla; la remueve, y no la quiebra; al mismo tiempo que la limpia, la desterrona y desgrana. Con la barra inflexible que lleva al frente, y que como es enteriza, no cede a terrones ni pedriscos, deshace y enrrolla estos, que la doble hilera de rejas oblicuas que lleva el rastrillo fijas a su parte de atrás, revuelve, alza, expurga y pulveriza. Como que las rejas  forman ángulo con la línea de tiro y con el horizonte, la tierra no queda rota al paso del rastrillo, sino movida con una especie de revolución lateral y espiral.

En el rastrillo “Acmé” puede ir sentado el hombre que lo guía, como en los arados modernos, —o un muchacho, cuando el suelo sea tan blando que el peso del hombre resulte excesivo. Hay suelos tan blandos que ni el peso del muchacho soportan, —y en estos no debe sentarse el conductor en el rastrillo

Pero la gran ventaja del “Acmé” está en que se puede con el  trabajar la tierra a la profundidad que se quiera, y alzar o hundir la reja en el suelo según se desee, por medio de una palanca, colocada cerca del asiento. Si se quiere hacer un trabajo recio, y desterronar y pulverizar completamente el terreno, puede darse a las rejas toda su profundidad, y es seguro que muchas veces quedará el suelo tan bien removido que no se necesitará ya ararlo: —y siempre sucederá que con dos pases del Acmé quedará la tierra mejor preparada que con cuatro del mejor rastrillo.—El “Acmé” deja las tierras ordinarias de cultivo tan bien desgranadas y dispuestas como la tierra mejor de los jardines.

Para que las cuchillas de las rejas no se gasten, el rastrillo está construido de manera que el filo de la cuchilla está del lado donde no oprime la tierra; esta choca con la reja en el lado interior de la curva, de modo que la cuchilla halla menos resistencia, y corta el terreno ya recto por la barra niveladora y desmenuzado por el lado interior grueso de la reja.—Si se amellan los filos, lo cual es raro, porque la tierra misma,  blanda ya  cuando  llega a la cuchilla, las aguza,— cualquier herrero puede afilarlas. La barra niveladora es fija, y la palanca hace subir o bajar sobre ella el rastrillo: con echar la palanca hacia adelante queda el rastrillo de manera que es facilísimo hacer en él cualquier reparación.

El “Acmé”, pues, combina condiciones que rara vez van juntas: ligereza y fortaleza. Es un instrumento doble, porque no solo desmorona los terrones, sino que limpia los rastrojos y pulveriza perfectamente el suelo.

Es tan sencillo, que lo puede conducir y manejar con toda precisión un niño campesino.

La América. Nueva York, enero de 1884.

Referencias

Henao Salazar, A., Altieri, M. A., & Nicholls Estrada, C. I. (2016). Herramienta didáctica para la planificación de fincas resilientes. REDAGRES, SOCLA.

Martí, J. (1975). Obras Completas (27 tomos) 2da ed. La Habana: ED. Ciencias Sociales .

Martí, J. (2016). Obras Completas Edición Crítica , Tomo 19,1882-1884 Estados Unidos (volumen3). La Habana: Centro de Estudios Martianos.

Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente. (2015). Estrategia Ambiental Nacional 2016/2020. La Habana.

Partido Comunista de Cuba. (2016a). Actualización de los Lineamientos del Partido y la Revolución de la Política Económica y Social para el periodo 2016-2021 aprobados por el 7mo Congreso del Partido (marzo de 2016) y por la Asamblea Nacional del Poder Popular (julio de 2016). La Habana.

PCC. (2016b). Conceptualización del Modelo de Desarrollo Económico y Social cubano de Desarrollo Socialista. La Habana.

PCC. (2016c). Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos. La Habana.

Sarandón, S. J. (2014). Agroecología : bases teóricas para el diseño y manejo de agroecosistemas sustentables. La Plata: Universidad Nacional de La Plata.

Zaccagnini, M. E. (2014). Manual de buenas prácticas para la conservación del suelo, la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos. Buenos Aires: Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo , PNUD, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación INTA.

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