Vivir bien o vivir mejor: la sabiduría de nuestros antepasados.

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

A menudo se habla acerca de vivir mejor, ¿Pero realmente conocemos el significado de los que estamos hablando? Para profundizar en el tema traemos a colación la cosmovisión de los pueblos indígenas sudamericanos, muy poco conocida en nuestro país.

En  estos  tiempos  cuando  se  habla  de sostenibilidad , los pueblos indígenas originarios están  trayendo  algo  nuevo  (para  el  mundo moderno) a las mesas de discusión, sobre cómo la humanidad debe vivir de ahora en adelante, ya que el mercado mundial, el crecimiento económico, el corporativismo, el capitalismo y el consumismo, que son producto de un paradigma occidental, son en diverso grado las causas profundas de la grave crisis social, económica y política.

Los paradigmas de vida dominantes perciben al individuo como el único sujeto de derechos y obligaciones,  instituyéndolo  como  el  único referente de vida. Por lo tanto, los sistemas jurídico, educativo, político, económico y social se adecuaron y responden a los derechos y obligaciones meramente individuales.

La visión del capital como valor fundamental del pensamiento occidental generó enormes brechas entre ricos y pobres. Estos referentes de vida han propiciado un escenario de desencuentros y han ido profundizado cada vez más los abismos entre los seres humanos y todo lo que les rodea, llevando a la humanidad a un alto grado de insensibilización. Más allá de lograr “una mejor calidad de vida”, cual fuera la promesa de la modernidad, la humanidad avanza cada día más hacia la infelicidad, la soledad, la discriminación, la enfermedad, el hambre… Y, más allá de lo humano, hacia la destrucción de la Madre Tierra.

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Las plantas que nos visten protegen , alimentan , curan y brindan placer estético .

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

La especie humana aprovecha gran número de plantas – por lo menos 5000 especies con  fines de alimentación, construcción y medicinal, entre otros.

Sin embargo, la investigación agrícola se ha centrado en un número reducido de cultivos básicos ignorando el valor y la utilidad local o regional de otros. Muchas especies denominadas menores o infrautilizadas son importantes en la seguridad alimentaría de los hogares porque aportan vitaminas y micronutrientes a la dieta, se adaptan a condiciones de cultivo difíciles como suelos salinos o áridos, o zonas degradadas o montañosas, y en ocasiones son la única alternativa de cultivo.

Estos cultivos juegan un papel en la vida de los pueblos  del Tercer Mundo y están estrechamente vinculados a la historia y a la identidad cultural de las comunidades que durante siglos los han utilizado y conservado. En la práctica pedagógica muchas veces dejamos pasar oportunidades para el desarrollo de nuestros niños adolescentes, jóvenes y adultos que están a nuestro lado, sencillamente porque la rutina pedagógica nos absorbe y tratamos de uniformarlo todo en el afán del trabajo grupal, para ser “más eficientes”.

La política educacional enfatiza en el tratamiento de las diferencias individuales, del empleo coherente y consecuente del diagnóstico del alumno, de la familia, de la comunidad en su conjunto, sin embargo es necesario cada día enfatizar, persuadir, convencer con hechos que nuevas formas de trabajar son necesarias.

No es posible imaginar un proceso docente educativo sin tener en cuenta el contexto. El maestro debe conocer a profundidad el lugar donde vive, sus orígenes, las familias, la naturaleza que le rodea, la historia etc., en fin la cultura que lo rodea y de la cual es parte consustancial como sujeto,  para socializarla, para explicarla, describirla, para escribirla.

Con las nuevas tecnologías  las posibilidades son enormes. Los recursos fitogenéticos de la comunidad que se encuentran en los sistemas tradicionales de cultivo están representados en la diversidad de cada una de las  especies cultivadas: ají, tomate, batata, yuca, mango, guayaba, coco, aguacate, calabaza, pepino,  etc.

Para ilustrar en esta primera parte de la relación entre recursos fitogenéticos y cultura:

“Mango de hilacha”

Delicia de mermelada

entre cáscara y semilla

en tu corteza amarilla

está la miel concentrada

Te tumbo con la mirada

de tu techo vegetal

y te dejo en el umbral

de mi boca, la piel rota,

porque eres una compota

en su estado natural.

Cfr. Llanes Estrada , Gabriel (2001). Con la décima a cuestas. Poesía. Camagüey. Ed. Ácana, p. 39

Esta es una décima de un poeta camagüeyano, sibanicuense de pura cepa, Gabriel LLanes Estrada, que venera una de las frutas llegadas de la lejana India y que se ha aclimatado con gusto a nuestros patios y potreros. Los mangos de hilacha son un complejo de cultivares que se caracterizan por su tamaño mediano y las fibras que conforman la parte comestible del fruto. El autor describe sus rasgos externos, su calidad gustativa y la forma de comerlos.

Piense en las dificultades que tienen en el aprendizaje y en el orden educativo, los alumnos con los que trabaja, ¿Cómo vincularía entonces la diversidad del mango, la décima como forma de expresión poética, la historia de Cuba, la historia local, la cultura popular tradicional, entre otros elementos para la integración?. Si no tiene respuesta, no se preocupe, continue leyendo esta entrada  y siguientes, si la tiene, comparta su experiencia con  el autor.

Ley 81 . Artículo 133.- Dada la importancia que para la agricultura tienen los recursos genéticos en general y los fitogenéticos en particular, todas las personas naturales y jurídicas están obligadas a su conservación y utilización adecuada, conjugando las formas de conservación “in situ” y “ex situ” y evitando los procesos de erosión genética de las especies económicamente útiles.

Dr. C. Oscar L. Parrado Alvarez, Depto. Educación Agropecuaria Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, oscar.parrado@reduc.edu.cu

Yucas para casabe en Vilató, Sierra de Cubitas, Camagüey.

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

Cultivar de yuca: Agria, Vilató, Sierra de Cubitas, Camagüey, Cuba
Cultivar de yuca: Agria, Vilató, Sierra de Cubitas, Camagüey, Cuba
Cultivar de yuca: Punta -espada, Vilató , Sierra de Cubitas, Camagüey, Cuba
Cultivar de yuca: Punta -espada, Vilató , Sierra de Cubitas, Camagüey, Cuba
Cultivar de yuca Alpargata, Vilató , Sierra de Cubitas, Camagüey , Cuba
Cultivar de yuca Alpargata, Vilató , Sierra de Cubitas, Camagüey , Cuba

La yuca, es una especie muy relacionada con  nuestra  identidad. En la yuca existen las “señoritas”, señora ponga la mesa, agria, amarilla, prieta, enana, palinegra, punta espada, orientala, quintalera, alpargata y habanera . empleadas para la fabricación del casabe en la zona de Vilató en la Sierra de Cubitas y que son propias de la zona casabera más importante del centro oriente cubano y por que no, de Cuba de la que hay referencias en fuentes del siglo XIX  .

“Cubitas Arriba ó tan solo Cubitas, llamado también barrio de las Cocinas que es el único que está al otro lado de la sierra, o sea en la vertiente septentrional, y el más moderno de todos. Estos caseríos no son otra cosa que las casas de estancia destinadas, casi con exclusión de otros cultivos al de la yuca agria para la elaboración del casabe y del almidón en una escala mucho mayor que en ningún otro punto de la isla. Así es, que su valor se calcula por tablas de yuca, como el de los ingenios por sus cañaverales. Estas estancias se hallan algunas á dos leguas, y otras á menos distancia de los barrios á que corresponden, y de los cuales los separan las asperezas de la sierra. Las hay de 20 y aún de 30 000 cangres de yucas que cuidan y cultivan de 6 a 12 negros que tienen su residencia en bohíos de esta parte, excepto en la época de rayar y prensar la yuca”.

Cfr. Pezuela, Jacobo de la. (1863). Diccionario geográfico, estadístico e histórico de la Isla de Cuba. Tomo II. Madrid. Imprenta del Banco Industrial y Mercantil p. 219

“En  tierradentro es el lugar clásico de su fabricación y consumo: en la parte occidental el afamado es el de Guanabacoa mui inferior al de Puerto Príncipe” (Se respeta la ortografía original).

Cfr. Pichardo, Esteban (1875). Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas. Habana. Imprenta “El Trabajo”.

Por otra parte Pezuela refiere la existencia en  la Jurisdicción de Puerto Príncipe de 54 casaberías.

Cfr. Pezuela, Jacobo de la. (1863). Diccionario geográfico, estadístico e histórico de la Isla de Cuba. Tomo II. Madrid. Imprenta del Banco Industrial y Mercantil p. 219

Por otra parte Pezuela refiere la existencia en  la Jurisdicción de Puerto Príncipe de 54 casaberías.

Cfr. Pezuela, Jacobo de la. (1866). Diccionario geográfico, estadístico e histórico de la Isla de Cuba. Tomo IV. Madrid. Imprenta del Banco Industrial y Mercantil p. 208

En visitas a esta localidad enclavada en la Sierra de Cubitas, en el año 1993, en pleno Período Especial obtuvimos una valiosa  información acerca de la producción de casabe, de mucha utilidad para que se reconozca el trabajo de estos cubiteños que hacen vivir la identidad y la cultura   popular  tradicional vinculada a la conservación de los recursos fitogenéticos , en esta caso particular de la yuca. Entre los entrevistados se encontraban   Evangelio   Ramírez López, Pedro García Rondón, Fausto Valdés, Anselmo Ramírez, Crescencio Valdés Ramírez, y Roberto Alfonso, ellos nos dieron a conocer aspectos relevantes como la agrotecnia de la yuca, el proceso de elaboración y el rendimiento de casabe y almidón de los cultivares de yuca utilizados a ese fin,  entre otros aspectos interesantes que trataremos en próximas entradas.

Es necesario que la escuela como institución encargada de conservar la cultura ,  trabaje en el rescate de las variedades locales de especies de origen americano tales como el ají, yuca, boniato, calabaza, tomate etc. No solo desde el punto de vista del recurso en sí,  sino de la cultura asociada a su empleo.

Visión de futuro de Fidel: La ecología humana

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

Cada día nos sorprende  la anticipación y vigencia del pensamiento de Fidel Castro Ruz, en este caso se trata de las palabras pronunciadas en el Colegio Médico Nacional el 8 de diciembre de 1964 en ocasión de la inauguración de un ciclo de conferencias que desarrollaría el sabio francés André Voisin. En estos días de debate acerca de la construcción del socialismo próspero y sostenible no dejar de estar presentes interrogantes acerca de la soberanía y seguridad alimentaria, el papel de la higiene en la preservación de la salud, la inocuidad de los alimentos, las principales causas de muerte, la natalidad, el envejecimiento y otros temas, por tanto es atinado revisitar este discurso del que ofrecemos un fragmento para motivar a nuestros lectores, hacia la reflexión y la transformación:

“Pero el profesor Voisin tiene un tercer libro, segundo en la serie, que es “Suelo, hierba, cáncer”. Se puede decir que este es un libro para agricultores, pero más todavía es un libro para médicos.

Y aquí viene uno de los aspectos más interesantes, que a nosotros más nos ha llamado la atención de la obra científica del profesor Voisin, y es el aspecto humano de sus investigaciones científicas, y el aporte de un punto de vista que es enteramente nuevo. Es enteramente nuevo para nosotros, desde luego, pero no solo es enteramente nuevo para nosotros, es enteramente nuevo para todo el mundo; es un punto de vista enteramente nuevo.

Y puede decirse que el profesor Voisin además de un científico es un apóstol del hombre, un apóstol de la salud del hombre, y sobre todo un apóstol de la medicina preventiva.

Hay cosas en ese libro que, para quien no haya meditado nunca sobre ese problema, resultan verdaderamente nuevas, verdaderamente increíbles y, en algunas ocasiones, traumatizantes. Ese libro analiza la influencia del suelo sobre el hombre a través de los animales y a través de las plantas. Y nos permite ver la estrecha relación, la extraordinaria relación que hay entre la salud humana y el suelo donde se producen los alimentos del hombre, entre la salud humana y las técnicas que se aplican para producir los alimentos del hombre.

El título de esa obra “Suelo, hierba, cáncer” es un título sugestivo, sugestivo. Porque hay ya una serie de enfermedades que se conocen y que se ha podido comprobar que dependen de la alimentación y de las condiciones en que se produce esa alimentación, y posiblemente quede mucho por investigar en ese sentido.

Nosotros hemos obsequiado una serie de esos libros a médicos, a estudiantes de medicina, y, en general, veo que despiertan un interés muy grande.

Y esta concepción del profesor Voisin de la importancia del suelo, de las técnicas de cultivo en la alimentación humana, es lo que le ha permitido a él elaborar una idea nueva, revolucionaria, que él defiende con mucho énfasis. Y es la necesidad de la relación más estrecha entre los agricultores y los médicos.

Posiblemente a alguien que le hubiesen dicho hace algún tiempo aquí que existía una gran relación entre la escuela de agronomía y la escuela de medicina le habría sorprendido: le habría parecido que prácticamente la escuela de’ agronomía no tenía nada que ver con la escuela de medicina —y como el profesor Landa está mirando muy serio, pienso que posiblemente sea que él cree que yo me he olvidado de la veterinaria—, en realidad, se puede decir entre las ciencias agropecuarias y la medicina.

El profesor Voisin es partidario, incluso —y nos la sugiere a nosotros—, de la idea de organizar en nuestra universidad lo que pudiera llamarse la Facultad de Ecología Humana. En la esencia, se dedicaría al estudio de la influencia del medio, de la influencia del ambiente en la salud humana.

En realidad, a pesar de que cada ciencia tiende hoy a la especialización, sin duda de ninguna clase la medicina y la agricultura están llamadas a tener una relación cada vez más estrecha.

Nosotros, cuando organizamos las primeras escuelas de suelos y fertilizantes, les decíamos a algunos compañeros que en el futuro la medicina y la agricultura se encontrarían en el suelo. También se puede decir que la agricultura y la medicina se encontrarían en la bioquímica.

Esa relación entre la agricultura y la medicina tiene que ver también con un concepto de la medicina distinto al que tradicionalmente conocemos. Tradicionalmente se tiene un concepto terapéutico de la medicina. Y este concepto está relacionado más bien —la idea del profesor Voisin— con la medicina preventiva.

El profesor Voisin dice que nosotros debemos avanzar extraordinariamente en la medicina preventiva, puesto que podemos trabajar sin las interferencias de factores de carácter comercial o de carácter mercantil, en lo que se refiere a la salud. Esto quiere decir que nosotros tenemos la posibilidad de desarrollar una medicina que impida que el hombre vaya a los hospitales; no curar al hombre en los hospitales, sino impedir que el hombre tenga que ir a los hospitales.”

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Imprescindibles : André Voisin

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

Invitados por Fidel, André y Marthe Voisin  llegaron a La Habana el tres de diciembre de 1964, donde el científico ofreció una serie de conferencias,  un infarto lo llevó a la inmortalidad el 21 de diciembre de 1964 en La Habana, donde desde entonces reposan sus restos. Varias generaciones de profesionales recibieron el influjo de sus ideas científicas , algunas de las cuales esbozaremos en estas páginas con el compromiso explícito de darle continuidad a la divulgación de su obra.

Voisin fue pionero de la Ecología Médica estableciendo sobre bases científicas rigurosas los fundamentos de  las relaciones entre el suelo, la hierba y el cáncer. En una síntesis magistral expresa: “el animal y el hombre son la fotografía bioquímica del suelo”. Escritas en un lenguaje sencillo , pero a la vez profundo y científico, el sabio nos legó sus obras entre las que se encuentran: Productividad de la hierba, Suelo, hierba, cáncer; Tetania de la hierba.

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Curiosidades poéticas

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

Del puño y letra de Francisco Pobeda, brotó este poema, en el que aparecen un poco más de un centenar de especies vegetales. No en balde su autor fue sabanero, peón de ganado, actor dramático, capitán de partido pedáneo, maestro primario y empleado de ingenios y cafetales   . Dejamos al lector cuantificar las especies en el poema…

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De la finca “Los Muñecos” al IPA Alvaro Barba Machado

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Agrícolas, Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, “Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” , oscar.parrado@reduc.edu.cu

Fundado en octubre de 1916, en los terrenos de la  finca “los Muñecos” y que llevó como su primer nombre Granja Escuela Gaspar  Betancourt Cisneros “El Lugareño”. Este centro durante su existencia ha formado más de cinco mil técnicos de nivel medio.
Cuantos sueños, recuerdos, alegrías y tristezas encierran sus aulas y campos, sus árboles, su parque, su ceiba casi centenaria…
La antigua Granja Escuela y posteriormente denominada Escuela Provincial de Agricultura, e Instituto Tecnológico de la Caña Alvaro Barba Machado, actualmente IPA (Instituto Politécnico Agropecuario) era frecuentemente visitada por las escuelas primarias para observar el jardín botánico existente en sus áreas, los cultivos, animales y disfrutar del ambiente campestre, alguna huella dejaría en muchos de esos niños que posteriormente se decidieron a estudiar la agronomía (como el que escribe esta nota).
Entre sus graduados de mayor relevancia se encuentran Julián Acuña Galé, destacado botánico y agrónomo cubano, Alvaro Barba Machado, revolucionario a toda prueba y agrónomo con una obra importante a favor del incremento del patrimonio forestal de Cuba , Eliseo Acosta Pérez mejorador cañero, cultivador de caña, investigador destacado , Doctor Honoris Causa en Ciencias Agrícolas de la Universidad de Camagüey, el guaimarense Feliberto Arazo Hernández quien fungió como Vice-Ministro de la Agricultura, el destacado lanzador Omar Carrero y el combatiente internacionalistas caído en Angola , Gustavo Rodríguez entre otros .

Aunque el tiempo y los hombres han dejado su huella, tanto positiva como negativa en esta institución, se constituye en una necesidad vital y de reafirmación de identidad, su mamtenimiento y mejora luego del proceso de reparación llevado a cabo en 2015-2016.
Sirva esta sencilla nota para estimular a todos los que pasamos por sus campos y las enseñanzas integrales de nuestros profesores y trabajadores que formaban parte de una gran familia, para aportar los esfuerzos necesarios en el mejoramiento continuo  de este centro tan importante para la agricultura cubana.

“Las Flores” azucarera…

La zona donde se encontraba  enclavado el Centro Mixto Alvaro Barba Machado, en la segunda mitad del siglo XIX, pertenecía al Departamento Oriental, Jurisdicción de Nuevitas, partido pedáneo o cuartón de Montalván, el que en 18631 tenía una superficie de 1 845, 5 cab de ellas el 79.6% cubiertas de bosques , y en la misma  producían azúcar los trapiches: Las Flores, de Don Juan Bagés; San Antonio y La Atalaya de Iznaga y Planas y El Recreo perteneciente a Víctor Miranda. Estos trapiches envasaban el azúcar en bocoyes, durante las zafras de 1859 y 1860 embarcaron 2 155 y 1688 bocoyes respectivamente por Puerto de Bagá.

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Leyendas camagüeyanas

Según relata René Ibáñez Varona en el artículo: “Frutos maravillosos” publicado en la Revista Bimestre Cubana de julio-diciembre de 1957 en las páginas 215-217, en la Jurisdicción de Puerto Príncipe, en las décadas del 40 y 50 del siglo XIX, aparecieron en la prensa de la época notas acerca de casos curiosos de gigantismo vegetal en el coco, boniato, calabaza, ñame, cebolla y tabaco.

Como las tradiciones son parte consustancial de la cultura popular tradicional, a continuación citamos fragmentos del mencionado artículo, como ejemplos de curiosidades que se pueden presentar en estos tiempos y que animamos a nuestros lectores a comunicarnos para darlas a la luz pública.

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Aristas del pensamiento martiano sobre la agricultura

Sin dar por cerrado el tema dada la profundidad y amplitud de la obra martiana, las claves de su visión de la agricultura y su enseñanza se   sintetizan en los ejes siguientes: agricultura-educación-política; enseñanza práctica de la agricultura; procesos de formación –innovación tecnológica-extensión agraria y previsión-sostenibilidad. Seguir leyendo Aristas del pensamiento martiano sobre la agricultura