Acerca de oparrado2015

Dr. C. Agrícolas, Academia de Agricultura de Moscú, K. A. Timiriazev (1987). Ingeniero Agrónomo, Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz (1978).

A propósito de su natalicio. Alvaro Reynoso Valdés “Notas acerca del cultivo en camellones. Agricultura de los indígenas de Cuba y Haití”

por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. , Profesor Titular , Departamento de Educación Agropecuaria, Cátedra Agroecológica “Julián Acuña Galé”, Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz: oscar.parrado@reduc.edu.cu

La valoración integral de las personalidades destacadas es preciso realizarla desde las distintas facetas de su vida y obra para poder aquilatar su papel en la ciencia y la sociedad en la que se desenvuelven. En este caso se trata de Alvaro Reynoso Valdés (4 de noviembre de 1829 – 11 de agosto de 1888) reconocido por algunos como químico, por otros como agrónomo, desde otras visiones, como el científico con grandes aportes al cultivo de la caña de azúcar y la industria azucarera, y pocas veces mencionado como divulgador de la ciencia agrícola  a partir de sus contribuciones en la prensa de la época, particularmente en el Diario de la Marina.

En estas se trata  acerca de su libro “Notas acerca del cultivo en camellones. Agricultura de los indígenas de Cuba y Haití” publicado en París,  1881 por  el editor Ernesto Leroux  en la Imprenta de A. Lahure,  sita en  la rue Fleurus no. 9.

Nos proponemos dar á[1] luz una nueva edición. notablemente corregida y aumentada de nuestros «Apuntes acerca de varios cubanos. >>

Hemos creído conveniente separar de esa próxima publicación lo que se refiere al cultivo de los tubérculos por los indígenas de Cuba y Haití, porque en ella no podíamos exponer ciertas consideraciones mientras que en la presente forma es posible manifestarlas oportunamente con un fin determinado.

Esperamos que estos estudios serán útiles en la práctica moderna, sirviendo además de documento para escribir la historia agrícola de los indígenas  del Nuevo Mundo. (Reynoso Valdés, 1881)

Con estas palabras inicia su libro de 110 páginas dedicados a profundizar en las prácticas agrícolas de los aborígenes desde una perspectiva antropológica que abarca diversas facetas de la vida de esos grupos, sobre la base de una profunda revisión de la literatura científica de la época.

Esta obra, al igual que otras de Alvaro Reynoso,  es prácticamente desconocida por los estudiosos de las ciencias agrícolas cubanas, pues son casi nulas las referencias a la misma en la literatura científica y los libros de texto de los diferentes niveles de enseñanza del siglo XX y XXI, lo que implica limitaciones en la aplicación del método histórico, dado tal vez por la presión de las publicaciones científicas que exigen 60% o más de referencias de los últimos 5 años, o por las consecuencias nefastas del reduccionismo positivista en la ciencia y  la dicotomía entre ciencias sociales y naturales, que hacen del predominio tecnológico a ultranza su esencia y en el peor de los casos la negación mecánica del pasado que nada tiene que ver con la aplicación consecuente del método científico.

Este libro de Alvaro Reynoso es un ejemplo de cómo desde una visión antropológica se pueden articular estas aristas en el tratamiento de  la agricultura.

El cultivo en caballones es tratado con toda profundidad, desde sus raíces en la agricultura árabe, véase el término almanta empleado en la literatura de la época para denominar el cultivo en surcos.

Reynoso relaciona el aporque y el riego con el cultivo en caballones, camellones, caballetes, almorrones  o almantas acofradas, en dependencia de las características del suelo, las exigencias del cultivo y la época en que se desarrolla, pero la recomienda en particular para especies que producen tubérculos, bulbos o raíces tuberosas.

“Como regla y aplicación útil, de un modo general, se deben  cultivar en almantas acofradas todas aquellas plantas que dan origen á formaciones tuberóideas, las que producen tubérculos propiamente dichos ó raíces tuberculosas y los bulbos propiamente dichos” (Reynoso Valdés, 1881, pág. 6).

Ejemplifica y profundiza acerca del cultivo en camellones con el cultivo del nabo en Escocia y de la remolacha azucarera en Europa, su relación con el abonado de los terrenos mediante la incorporación de la materia orgánica al terreno durante las labores de preparación de suelos, citando diversas fuentes de la época  y  el cultivo del maíz en montones por los aborígenes  en Norteamérica  (Canadá, La Florida  y México) y Sudamérica (Brasil) como introducción a la agricultura caribeña.

Al respecto incluye textos de una obra de extraordinario valor para todos aquellos que estudian la agricultura y que a la par de su valor, se halla su escaso conocimiento, se trata de la Historia Natural de las Indias, islas y Tierra Firme del mar Océano escrita por el capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés y publicada por la Real Academia de la Historia  en Madrid 1851-1855.

Reynoso transcribe aspectos relevantes de la morfología, exigencias ecológicas, variedades,  formas de propagar, cultivar y utilizar, cultivos tales como el maíz, la yuca, el boniato y el ñame , que deben ser de obligada lectura por aquellos que se dedican a la docencia o investigación de las mismas, para evitar descubrir lo ya descubierto.

En el caso de la yuca y el boniato recomienda a los agricultores de la época el cultivo en camellones preferentemente al “cultivo llano”, retomando la experiencia aborigen del cultivo en “montones”,  lo que el camellón serían  montones continuos  levantados con arados de  doble vertedera. Previo a la plantación de la yuca recomienda el remojado de la estacas por 24 horas.

Estas ideas son actualmente vigentes en la práctica agrícola, pues son esencias que soportan el paso del tiempo, por estas razones no debe ser obviada la obra de Reynoso cuando desde la enseñanza o la práctica agrícola, siendo momentos importantes para hacer valer la vida y obra de este relevante científico cubano.

En el libro una de las secciones más interesantes es la de Notas parte importante  del libro (Reynoso Valdés, 1881, págs. 65-111), donde polemiza y discute con amplitud  las opiniones de los más variados autores sobre temas como la introducción de la caña de azúcar en el Nuevo Mundo por Cristóbal Colón que según la consulta a diversas fuentes ubica  entre el 11 de diciembre 1493 y 12 de marzo de 1494, así como las utiliza para profundizar en los temas que trata.

Reynoso en su Nota 27,  en época muy temprana aclara la polémica acerca de la especie denominada “aje” por Colón es el boniato, aclarando la confusión del Almirante entre la yuca, el boniato y el africano ñame (Reynoso Valdés, 1881, pág. 42 y 83).

Hace referencia en su  Nota 35: al origen sudamericano y específicamente brasileño de la yuca basado en el criterio de Moreau de Jonnes (Bull. Soc. Nat. Ferrasac, t. V (1825), páginas 434-435) el que “supone que el Brasil es la verdadera patria de la yuca, porque allí existen mayor  número variedades”,  Reynoso no comparte el criterio absoluto de Moreau acerca de que el número de variedades sea el que determine el lugar de origen pues en el caso del maíz esto no se cumple porque el mayor número de variedades se encuentran en Estados Unidos y el maíz es no es originario de este país, aclara además que los nombres vernáculos de las variedades no son fiables para determinar su número pues pueden designar a variedades iguales o diferentes. Estos criterios de Reynoso se adelantan a las teorías de los centros primarios y secundarios de origen de las plantas cultivadas.

En esta misma nota acerca de la yuca informa sobre una plaga importante, que probablemente es la “primavera de la yuca” y el Apanteles americanus,  himenóptero que actúa como control biológico de la Primavera de la yuca (Erynnis ello).

La yuca en Cuba fue atacada en tiempos pasados por un insecto que produjo los mayores desastres (Sobre los insectos que destruyen al arbusto llamado yuca por Miguel Esquivel; Mem. De la Soc. Econ. No. 41, distribuido en 1º de mayo de 1825, pág, 43-48)

Nosotros, aunque muy ligeramente hemos tenido ocasión de observar en la yuca un verdadero gusano de seda, hecho que nos proponemos estudiar con más cuidado” (Reynoso Valdés, 1881, pág. 99).

Esta obra de la que se dispone en formato digital, debe ser objeto de estudio por parte de todas aquellas personas interesadas en el estudio y la investigación de la agricultura cubana, por ser una fuente que abarca referencias importantes relacionadas con la agricultura y particularmente devela el método científico utilizado por Alvaro Reynoso por una parte y su estilo ameno para divulgar la ciencia por la otra.

Referencias

Reynoso Valdés, A. (1881). Notas acerca del cultivo en camellones. Agricultura de los indígenas de Cuba y Haití . París: Ernesto Leroux, Imprenta de A. Lahure.

[1] Se respeta la ortografía original

Martí y la conservación de los suelos. “A los agricultores Rastrillo Pulverizador de “ACMÉ” un rastrillo excelente”

Autoretrato

Por: Oscar L. Parrado Alvarez, Dr. C. Profesor Titular, Departamento de Educación Agropecuaria, Cátedra Agroecológica “Julián Acuña Galé” ,  Universidad Ignacio Agramonte Loynaz:   oparrado@reduc.edu.cu

 La vigencia del pensamiento martiano en la vida cotidiana siempre nos asombra y estimula, esto se confirma en la medida que profundizamos en el estudio de su vida y obra, particularmente en una actividad tan necesaria para la supervivencia humana como la agricultura en estos tiempos tormentosos marcados por la influencia negativa del hombre sobre la naturaleza, Martí nos ofrece claves para la solución de los problemas que nos aquejan, con sus profundas reflexiones sobre estos temas que constituyen un manantial de flujo permanente.

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Feria Agrobiodiversidad y Alimentación 2018

La Cátedra Agroecológica “Julián Acuña Galé” de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, el Ministerio de Educación,  Ministerio de la Agricultura, la Filial Provincial de la ACTAF, ACPA,  Asociación Culinaria de Camagüey,  Labiofam, Granja Urbana, Estación Territorial de Granos, Estación Territorial de la Caña de Azúcar,  Estación Viandas Tropicales, Estación de Pastos y Forrajes,  la UEB de Semillas y la ANAP. Con  el objetivo de estimular el uso sostenible y conservación de la agrobiodiversidad como sostén de la soberanía y seguridad alimentaria.  En el marco del 60 Aniversario de la Revolución Cubana , el 101 de la Revolución de Octubre y las actividades por el Día Mundial de la Alimentación.

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Sobre la agricultura en el Camagüey del siglo XIX. Las zonas de cultivo en 1873

A propósito de la batalla que se libra para el autoabastecimiento municipal  , la Cátedra Agroecológica Julián Acuña Galé, comparte con los lectores el  “Croquis de las Zonas de cultivo de Puerto Príncipe”, que fuera elaborado en 1873 por un autor desconocido y forma parte de los fondos del Archivo Nacional en la sección de Mapas.

En dicho croquis se ubican las fincas, fuertes de las tropas españolas, caminos carreteros, caminos de herradura, líneas férreas, ríos y veredas. Son impresionantes los grandes cambios ocurridos en la ciudad, así como como los topónimos que se mantienen, como la existencia de la conocida finca Taburete y la existencia en esa fecha de la Finca de Los Muñecos donde en 1916 de construyó la Granja Escuela Gaspar Betancourt Cisneros , hoy Instituto Politécnico “Álvaro Barba Machado”. Resulta interesante conocer que la ciudad estaba rodeada por 10 fuertes militares.

Mucho ha cambiado el territorio del municipio que alberga al 42% de la población de la provincia de aproximadamente 700 000 habitantes  y es la tercera ciudad del país.

Croquis de la Zona de Cultivo de Puerto Príncipe (1873)

Desapolillando Archivos…

En esta comunicación rendimos homenaje al destacado periodista Guillermo Lagarde Leyva , para llamar la atención de los lectores de nuestro portal acerca de una fuente de información poco utilizada en la docencia y la investigación –el material de archivo que se encuentra disponible en las instituciones especializadas dedicadas a conservar una parte importante de la memoria histórica del país asentada en diferentes documentos.
Desapolillando archivos se nombraba una sección del Periódico Juventud Rebelde que el periodista comenzó a publicar en 1970 dedicada a divulgar estampas costumbristas, abordaba temas muy llamativos para el lector. En ellos trataba hechos que sucedieron durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, tomando como fuentes algunas crónicas publicadas en aquella época.
Como ejemplo ilustrativo de un documento de archivo, lo invitamos a la lectura de la solicitud realizada por el ciudadano español Hipólito Díaz y dirigida al Capitán General sobre la tala de los manglares de Batabanó a Majana con fecha 9 de febrero de 1859 (Archivo Nacional, Legajo 526, No. 27060 del Gobierno General). Este documento está muy a tono con las acciones que se desarrollan como parte de la Tarea Vida para enfrentar el cambio climático.cambio climático

Documento que se refiere a la solicitud de talar manglares entre Batabanó y Majana (1859)

Integrando esfuerzos seremos más fuertes….

En un clima cordial y colaborativo, como el que caracteriza a las universidades que llevan a la práctica el concepto de Revolución de Fidel, el 3 de enero de 2018 , representantes de las Facultades de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Camagüey (UC) y de Ingeniería Química y Agronomía de la Universidad de Oriente (UO) sentaron las bases para la colaboración interinstitucional en las esferas relacionadas con la socialización de resultados científicos en la Revista Agrisost;  el trabajo de las Cátedras Honoríficas: Agroecológica Julián Acuña Gale (UC), Agroecológica y Alvaro Reynoso (UO) ; el intercambio de estudiantes y docentes de las carreras de Ingeniería Agronómica y Educación Agropecuaria así como la superación y formación académica de los docentes de ambas instituciones.

Foto: De izquierda a derecha: Dr. Oscar L. Parrado Alvarez, Director de la Revista Agrisost y Presidente de la Catedra Agroecológica Julián Acuña Galé (UC), Dra. Margarita Zaldívar  Arena, decana de la Facultad de Ingeniería Química y Agronomía  (UO) y el  Dr. Ricardo Serrano Alberni, Jefe del Departamento de Agronomía (UO)

Fidel y la agronomía

Fuente: http://www.arsenalterapeutico.com/2016/11/29/fc2911/

¨La agricultura es una de las ciencias más complejas, más difíciles y, a la vez, más fascinantes, porque comprende una serie de ciencias, porque se apoya en toda una serie de ciencias”. 

Castro Ruz, F. (1966). Discurso pronunciado en el acto de graduación de los primeros 425 técnicos del Consejo del Plan de Enseñanza Tecnológica de Suelos, Fertilizantes y Ganadería, en la escalinata de la Universidad de La Habana, efectuado el 18 de diciembre de 1966

       

 Por:  Carlos Manuel Batista Cruz, estudiante de 4to año de  Ing. Agronómica,
 Facultad de Ciencias Agropecuarias , Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz,
 (trabajo conjunto de la Cátedra Agroecológica    Julián Acuña Galé  
 y la Cátedra “Estudio del Pensamiento y Obra de Fidel Castro Ruz”)

Cuando el 18 de diciembre de 1966 se graduaban los primeros  425 técnicos del Plan de Enseñanza Tecnológica de Suelos, Fertilizantes y Ganadería en Cuba, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro apuntaba que probablemente serían pocos en esos momentos los que tuvieran idea de la importancia de aquel acontecimiento.

En aquel momento afirmaba:  (cito) “Y la agricultura es la que alimenta al hombre; es la que no solamente alimenta, sino que viste y calza al hombre.  Y para un país subdesarrollado, para un país pobre, la necesidad fundamental, la primera necesidad a satisfacer perentoriamente, es la necesidad de alimentarse, la necesidad de vestirse y la necesidad de calzarse”. (fin de la cita)

El Camagüey en aquella época, conformado por la actual Ciego de Ávila y parte de la de Las Tunas, tenía una inmensa potencialidad agrícola, sobre la que señalaba Fidel que con  una docena de agrupaciones básicas de producción (cada una de más de 10 mil caballerías de tierra), se contaba solamente con tres  ingenieros agrónomos.

Destacaba entonces:

“… en este país eran muy pocos los ingenieros agrónomos que se graduaban; y muchos de los que se graduaban, se graduaban para encontrar un empleo de inspectores en el Ministerio de Agricultura, o eran en muchas ocasiones los “hijos de sus papás”, y sus papás eran los dueños de los latifundios.  Y entre ellos, naturalmente, algunos con vocación…, pero insignificante minoría… Y además, graduados de la Quinta de los Molinos —en la capital —, graduados de la calle de Ayestarán y Reina, graduados en el pavimento, donde tal vez pueda aprenderse algo de jardinería, o arboricultura ornamental; ingenieros que en número insignificante se graduaban allí, y que en estas condiciones solo por excepción, solo por excepcional vocación, surgían de cuando en cuando, contados con los dedos de la mano, algunos buenos y verdaderos técnicos…”

En su análisis sobre la situación de la formación de ingenieros agrónomos hasta ese momento Fidel refería que muy pocos, una vez graduados se incorporaban a las agrupaciones agrícolas, como sucedía en la antigua provincia de Oriente, que entonces conformaban las actuales Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín, Granma y Las Tunas,  con 14 agrupaciones básicas de producción agrícola, no existía un solo ingeniero de esta especialidad, mientras que en la estación experimental de Santiago de Las Vegas trabajaban 42.

En aquella oportunidad que nos parece tan remota, y con esa visión futurista que lo caracterizaba, el Máximo Líder de la Revolución preveía la importancia de la etapa actual al señalar que  el programa de formación de profesionales de la actividad agropecuaria no tenía metas, refiriendo desde entonces las proyecciones que sobrepasaban el año 2000, para el que lógicamente no contaba con el derrumbe del campo socialista, que sí pudo vaticinar luego en 1989.

Resulta entonces lógico encontrar las raíces de lo que luego sería la Universidad de Camagüey, la primera creada por la Revolución, en los conceptos de este discurso de 1966, pues al año siguiente ya comenzaba en nuestra provincia a estudiarse la carrera de Ingeniería Agronómica en las instalaciones que ocupa actualmente el Instituto Politécnico Álvaro Barba.

Durante su fructífera vida Fidel dedicó espacios en sus discursos y reflexiones a abordar el tema de la agricultura, además del antes citado, hizo exhortaciones indistintamente, y que en la actualidad tienen total vigencia, en las que llamó a la calidad, la eficiencia, e incluso a pensar en la agricultura con un criterio económico, sobre bases realistas, sin ilusiones, con la claridad de que esta juega un rol determinante en la producción de alimentos para la población.

La mayor parte de su pensamiento, expresado en discursos, intervenciones, comparecencias, intercambios, etc, se recopilan en ¨Fidel Castro La agricultura en Cuba¨, selección temática entre 1959 y 1996, de la Editora Política, La Habana 1998, conformada por tres tomos: el primero dedicado a la Agronomía, el segundo a agropecuaria y ganadería y el tercero a la política agraria, los que constituye una fuente inagotable de enseñanzas, fundamentalmente para continuar adelante con los programas de desarrollo agropecuario del país, y de la provincia de Camagüey.

De los disímiles ejemplos que podíamos citar al respecto, se escogen a continuación  algunos en los que se pueden resumir el  quehacer incansable del Comandante en Jefe.

En el discurso por el acto conmemorativo del aniversario 26 del Asalto al cuartel Moncada celebrado en Ciego de Ávila, en 1980 Fidel destacaba la labor desarrollada por especialistas y trabajadores del sector agropecuaria en el enfrentamiento a ataques bacteriológicos yanquis contra el pueblo de Cuba, entre ellos a tres terribles plagas: el moho azul que casi liquidó las plantaciones tabacaleras; la fiebre porcina, introducida por segunda vez en este país, y la roya de la caña que afectó a las variedades de mayor rendimiento, entre ellas la Barbados 4362, las que tuvieron graves consecuencias en la economía nacional.

Posteriormente, a finales de ese mismo año, en el Informe Central al Segundo Congreso del Partido presentado el 17 de diciembre se recoge:

¨La agricultura habrá de desarrollarse mediante una mejora sustancial de los rendimientos, el uso de semillas de calidad, la aplicación de una agrotecnia adecuada y el aumento de las áreas de riego; el mejoramiento de la base alimenticia y las condiciones de manejo y control sanitario del rebaño; el incremento del número de vacas en ordeño; el aumento del índice de natalidad y la reducción de la mortalidad de los terneros; el aumento de la masa ganadera del Estado y de los campesinos…Deberá continuar la repoblación forestal e incrementarse las medidas de protección de los bosques y la fauna.¨

Fidel decidió sus últimos año a dejar, dentro de su inmensa obra, una estrategia para el fomento de pastos, forrajes y plantas proteicas. Transformó los alrededores de su casa en un laboratorio experimental, cuyas experiencias multiplicó como patrimonio del pueblo.

Y antes de mencionar el tercer ejemplo, no se puede dejar de referir, por su relación directa con ello, la entrevista personal de Fidel con un pequeño grupo de camagüeyanos en su casa, el 9 de enero del 2012, entre los que se encontraba el profesor Dr.C Modesto Ponce Hernández, en ese tiempo director de la estación Experimental de Pastos y Forrajes, radicada en el municipio de Jimaguayú, publicada en Adelante digital el 21 de noviembre pasado, en la que el profesor dijo:

¨ Fidel se refirió a que si nosotros lográbamos producir alimento animal con alto nivel proteico, podríamos prescindir del pienso y alimentar a los animales del trópico con masa verde abundante, complementada con plantas proteicas (moringa, morera y Tithonia) que permiten que el animal tenga un nivel proteico adecuado para los distintos destinos: reproductoras, vacuna lechera o reproductora de carne”.

Dos años después, el 27 de agosto de 2014, Fidel, de su puño y letra, le escribe una carta  a Jorge Luis Tapia Fonseca, primer secretario del Partido en la provincia, en la que dejaba explícito su último encargo a los camagüeyanos:

 “Me agrada mucho la idea de que la provincia de Camagüey vuelva a ser la provincia que más leche y carne produzca en el país, aún con mucho menos superficie que antes de ser una de las dos provincias creadas por la Revolución en el este del país…

¨De los 15 mil km cuadrados que aún le quedan a la provincia de Ignacio Agramonte, saldrán las riquezas que convertirán a Camagüey en un modelo de la nueva Cuba en el desarrollo agrícola e industrial, que tanto el pueblo de Cuba como el de la provincia puede y debe alcanzar…¨

Parte de esa respuesta ya fructifica.

Un centenar de consejos populares de Camagüey están  encargados de materializar en sus respectivas demarcaciones rurales y semiurbanas la encomienda del Comandante en Jefe, en primer lugar, para resolver la comida en cada comunidad cercana a tierras fértiles, con posibilidades de riego, donde se integran el esfuerzo de sus habitantes y  recursos de las entidades administrativas.

En el discurso que se refiere al inicio de este artículo, Fidel apuntaba:

¨Hay gentes que quisieran ya tener todas las bodegas repletas, que quisieran no tener libretas, que quisieran encontrar todo lo que desean.  Pero a la vez quisieran trabajar cuatro horas en vez de ocho, y dos en vez de cuatro, y una en vez de dos, y ninguna en vez de una.  ¿Y cómo se explica?  ¿Cómo puede nadie aspirar a liberarse del trabajo?  ¿Y por qué liberarse del trabajo, para qué liberarse del trabajo?”

La vigencia de esta expresión solo tiene una respuesta expresada por el propio Comandante en Jefe y reiterada en más de una oportunidad en los últimos tiempos por Raúl: Trabajar, trabajar y trabajar.

 

Convocados por Fidel…

Las Cátedras Honoríficas: “Agroecológica Julián Acuña Gale” y “Estudio del Pensamiento y Obra de Fidel Castro Ruz”

Convocan a todos los miembros de la comunidad universitaria a participar en el estudio del pensamiento y la obra de Fidel Castro Ruz relacionada con la actividad agropecuaria en los siguientes temas:
• Fidel como investigador en las ciencias agropecuarias.
• Tecnología agrícola y ganadera.
• Formación de profesionales para la actividad agropecuaria
• Producción de alimentos-salud.
• La agricultura y la ganadería ante la crisis ambiental.
• La obra de Fidel y la ganadería cubana y camagüeyana.
• Incorporación del pensamiento y la obra de Fidel Castro Ruz en la formación profesional de las especialidades agropecuarias.

Las contribuciones de los participantes se divulgarán en los espacios de la cátedra, talleres, eventos y fundamentalmente en los espacios donde se apliquen sus resultados.

Envié sus contribuciones a oscar.parrado@reduc.edu.cu

Superación Rural o la aventura de Marcelo García Rodríguez, el eterno soñador. I

En los tiempos que corren la educación y la salud reciben una atención priorizada por el estado como conquistas preciadas de la Revolución. Para  las generaciones más jóvenes, el derecho a la educación gratuita y de calidad lo vivencian como algo normal y que siempre ha existido, no les falta razón, pero para saber aquilatar lo que tenemos es necesario  mirar al pasado, solo así podremos disfrutar de un futuro mejor.

En estas páginas la Cátedra Agroecológica “Julián Acuña Galé”,  pretende rendir un sencillo, modesto pero merecido homenaje a Marcelo H.  García Rodríguez (1917-2002) destacado pedagogo camagüeyano, aunque nacido en Camajuaní, Villa Clara, que en tiempos difíciles para la patria, supo mantener en alto las banderas de la ética y la defensa del derecho a la educación de los niños y niñas del campo, incursionando con valentía y audacia en el periodismo mediante la revista Superación Rural (1946-1959).

Desde el  triunfo de enero de 1959, Marcelo se integró de lleno a la construcción de la nueva sociedad, y  hasta el final de sus días mantuvo su optimismo,  su valentía para luchar contra lo mal hecho y su fe en Fidel.

Tuve el placer de conocerlo personalmente en los avatares de la Campaña de Alfabetización, desandando caminos polvorientos de la provincia, en reuniones, cortes de caña, acompañando a mi madre activa participante en esa obra. En la medida que han pasado los años, la obra de Marcelo se ha ido agigantando ante mis ojos con la obra de la Revolución.

No pretendo en estas líneas hablar por tan insigne personalidad, le doy humildemente la palabra en las páginas de la  revista  que con tanto amor y sacrificio mantuvo en tiempos difíciles para Cuba.

En esta primera entrega Marcelo habla sobre la universidad que se abrió en Camagüey  en 1955 y que sucumbió producto de la corrupción al triunfar la Revolución.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Superación Rural, No. 1 enero de 1955
Superación Rural,  No. 4 abril de 1955
  Superación Rural, portada, No. 4 abril 1955

ES BIEN POCO PEDIR1

“Pedimos la solución de un gran anhelo camagüeyano: la Universidad cuyo proyecto está en manos del doctor José López Isa, actual Ministro de Educación.

Solicitamos la inscripción en los próximos presupuestos de los créditos necesarios para que  humildes conserjes de escuelas que llevan años  trabajando  sin recibir un centavo puedan cobrar sus pequeños haberes.

Pedimos becas para las juventudes campesinas, (ya que vivir en el campo no debe ser una desgracia, sino honra), ofreciendo oportunidades a jóvenes campesinos que desean estudiar el magisterio.

Pedimos que en el próximo gobierno “LOS MANENGUES”2 sean situados en otras Dependencias y que Educación sea un Ministerio Técnico.

Solicitamos respeto para los Escalafones, producto del trabajo, del esfuerzo y la dedicación.

Pedimos las casas prefabricadas ofrecidas el año pasado a importantes zonas que las necesitan con urgencia.

Solicitamos que los pagos a suministradores de las Escuelas Primarias Superiores  no se demoren tantos meses. Las Superiores Rurales debían comenzar siempre sus clases el mismo día que las Superiores Urbanas. De otra forma los programas no se pueden vencer.

Pedimos lo justo y lo humano.

Pedir lo justo y lo humano es bien poco pedir.”

LA UNIVERSIDAD

“Pueden observar el dibujo de nuestra portada. Antes de la oficialización, pocos profesores de cada Universidad cumplían cabalmente con sus compromisos con los estudiantes (parte superior) (Deben tenerse en cuenta ahora).

Cuando llegó la noticia de una posible oficialización, empezaron a frecuentar las Universidades los catedráticos que se habían arrepentido porque no veían claro. (El cubano sabe mucho o le han enseñado demasiado)…

Al notificarse a la provincia la segura oficialización, comenzó el “palanqueo” y al salir en la Gaceta el Decreto creando la Universidad, se formó el corre- corre (dibujo de la parte inferior). De las reacciones en estos últimos tiempos en relación con la Universidad he sacado mis conclusiones muy particulares (perdónenme la sinceridad y la franqueza)…

PRIMERA: Que la Universidad para Camagüey es una necesidad.

SEGUNDA: Que no es ni puede ser patrimonio de ninguna persona o grupito, sino de la provincia.

TERCERA: Que no deben admitirse recomendaciones políticas de nadie para cubrir las Cátedras aunque el individuo haya conseguido 500 votos… Si esto sucede ¡ pobre Universidad de Camagüey!…

CUARTA: Que todo el que quiera ser Catedrático universitario no puede serlo (Es un traje muy bonito pero que no se puede comprar en la primera tienda que uno encuentre. La  capacidad no se improvisa, ni se compra ni se alquila).

QUINTA: Que los incapacitados debían RENUNCIAR a ser Catedráticos. Se  lo pide Camagüey y los estudiantes universitarios que desean una verdadera universidad.

SEXTO: Que toda la actividad que realice la Universidad desde este momento debe ser  producto de un depurado estudio de las Facultades, ya que de los pasos iniciales de este Centro Superior depende su prestigio futuro o su lamentable descrédito.”

Sirvan estas entregas para que en un proyecto conjunto con la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella y otras instituciones  se digitalice esta revista  y llegue las nuevas generaciones de cubanos que luchan por la construcción de un socialismo, próspero y sostenible sin olvidar la historia.

Invitamos a los lectores a contribuir al conocimiento de la vida y obra  de este destacado educador revolucionario.

1Se respeta la ortografía original.

2 Vividor, corrupto.